Responde estas preguntas para obtener un dashboard con nivel de riesgo, puntos fuertes y áreas prioritarias de mejora.
Cuando ocurre una incidencia, ¿la información necesaria suele encontrarse repartida entre varios sistemas, carpetas, correos o personas?
¿Es habitual tener varias versiones del mismo documento o archivo circulando simultáneamente?
¿La relación entre muestras, resultados, documentación y decisiones depende principalmente del conocimiento del personal?
¿La información crítica del laboratorio puede localizarse rápidamente por personas distintas dentro del equipo?
¿Existen procesos donde la información relevante se comparte principalmente por correo electrónico o conversaciones informales?
¿Resulta sencillo reconstruir qué ocurrió en un proceso realizado hace varios meses?
¿Los cambios realizados sobre documentos o datos críticos dejan algún tipo de histórico consultable?
¿El laboratorio conoce con claridad qué información podría perderse tras una incidencia grave?
¿Las copias de seguridad forman parte de un proceso supervisado y no únicamente automático?
¿La salida temporal de una persona clave dificultaría significativamente localizar o interpretar información importante?
¿Existen procedimientos importantes que se realizan “como siempre” pero sin documentación realmente actualizada?
¿La información histórica del laboratorio se encuentra organizada de forma consistente a lo largo del tiempo?